lunes, 28 de marzo de 2011

Unos cuantos versillos...

Fantasma de mi corazón
que aulla sin razon
al saber que ya no estas aqui
aun sigue pensando en ti...

Promesas y esperanzas de un infierno sin fin
las que te jure dia a dia solamente a ti...

y yo solo en ti vi
una razon para vivir
pues me eh condenado a este infierno
y lo unico que quiero es probar tus besos

jueves, 24 de marzo de 2011

Juventud, divino tesoro


Juventud, divino tesoro Un poema de Rubén Darío

Autumnal

En las pálidas tardes
yerran nubes tranquilas
en el azul; en las ardientes manos
se posan las cabezas pensativas.
¡Ah los suspiros! ¡Ah los dulces sueños!
¡Ah las tristezas íntimas!
¡Ah el polvo de oro que en el aire flota,
tras cuyas ondas trémulas se miran
los ojos tiernos y húmedos,
las bocas inundadas de sonrisas,
las crespas cabelleras
y los dedos de rosa que acarician!

En las pálidas tardes
me cuenta un hada amiga
las historias secretas
llenas de poesía;
lo que cantan los pájaros,
lo que llevan las brisas,
lo que vaga en las nieblas,
lo que sueñan las niñas.

Una vez sentí el ansia
de una sed infinita.
Dije al hada amorosa:
?Quiero en el alma mía
tener la aspiración honda, profunda,
inmensa: luz, calor, aroma, vida.
Ella me dijo: ?¡Ven!? con el acento
con que hablaría un arpa. En él había
un divino aroma de esperanza.
¡Oh sed del ideal!
Sobre la cima
de un monte, a medianoche,
me mostró las estrellas encendidas.
Era un jardín de oro
con pétalos de llama que titilan.
Exclamé: ?Más...
La aurora
vino después. La aurora sonreía,
con la luz en la frente,
como la joven tímida
que abre la reja, y la sorprenden luego
ciertas curiosas, mágicas pupilas.
Y dije: ?Más...? Sonriendo
la celeste hada amiga
prorrumpió: ?¡Y bien! ¡Las flores!
Y las flores
estaban frescas, lindas,
empapadas de olor: la rosa virgen,
la blanca margarita,
la azucena gentil y las volúbiles
que cuelgan de la rama estremecida.
Y dije: ?Más...
El viento
arrastraba rumores, ecos, risas,
murmullos misteriosos, aleteos,
músicas nunca oídas.

El hada entonces me llevó hasta el velo
que nos cubre las ansias infinitas,
la inspiración profunda
y el alma de las liras.
Y los rasgó. Allí todo era aurora.
En el fondo se vía
un bello rostro de mujer.
¡Oh; nunca,
Piérides, diréis las sacras dichas
que en el alma sintiera!
Con su vaga sonrisa:
?¿Más?... ?dijo el hada.
Y yo tenía entonces
clavadas las pupilas
en el azul; y en mis ardientes manos
se posó mi cabeza pensativa...

viernes, 18 de marzo de 2011

Azul Rubén Darío

Sus cuentos y poemas reflejan su comcepcion panteísta
de la naturaleza, el sensualismo, así como la nueva sensibilidad de sus
recursos expresivos. Junto con sus mejores poemas:
"Primaveral", "Estival", "Autumnal" e "Invernal", sobresalen
los sonetos y los medallones



  Se trata de la nueva estética modernista, de la que fue quizás el
representante más conspicuo, pero no el primero, como el mismo
pretendía, sino que los auténticos precursores fueron el nacionalista
revolucionario cubano José Marti (1853-1895) y el mexicano Manuel
Gutierrez Najera (1859-1895), ambos prosistas y poetas.
de ellos parten las dos corrientes en las que para
algunos autores se bifurca el modernismo: la clásica
(Martí) y la afrancesada (Gutiérrez Nájera).
  En Azul, Rubén revitaliza el romance y utiliza gran
cantidad de heptasílabos, octosílabos y, sobre todo,
endecasílabos. se hallan también seis sonetos en
alejandrinos, entre los que destaca el famoso "Caupoli-
cán", que evoca la fuerza y la fiereza del caudillo
araucano, Sea como fuere, todavía la mejor innovación del
escritor se halla en los cuentos en prosa, que influyen
en gran manera a los modernistas posteriores por su
lenguaje poético lleno de cromatismo.

miércoles, 16 de marzo de 2011

Estudio especial de la Obra poética

 Dejando aparte su obre en prosa representada por
los cuentos incluidos en Azul, las semblanzas literarias:
Los raros (1896), España contemporánea (1901), La 
caravana pasa (1903), Tierras solares (1904) y Opiniones
(1906), es tan variopinto el acervo de su obra poética.

Sus Primeras poesías fueron en parte de circunstancias,
versos galentes en albúnesy "abanicos", homenajes
comentarios poéticos a algún suceso, etc. Existen
también versos políticos, influidos por el ambiente liberal
entonces en boga, algunos dedicados a los periódicos
de la época, a la unidad centroamericana, al Libertador
Bolívar, versos de aire anticlerical como "Al
Papa", "El jesuita" ,etc.
Los poetas fraceses como Victor Hugo, Camille Flammarion,
Catulle Mendès y otros parnasianos, no
son ajenos en el estilo rubendariano de este período,
como no lo son tampoco los españoles Campoamor,
Zorrilla y Becquer, en especial en sus Abrojos y Rimas (1887).
Algunas de sus composiciones anuncian ya el modernismo por ejemplo "Serenatas", con su lujo
exótico y artificiosos adornos; o las enumeraciones
de exquisiteces de "A Mercedes Garcia" y de "Miel". Se
han de considerar tambien modernistas las comparaciones,
de las diferentes damas a las que canta,
con las esculturas de la antiguedad. En el canto epico a las glorias de chile
premiado en el certamen Varela (1887), su
fervor sudamericano preludia composiciones posteriores.

martes, 15 de marzo de 2011

Universo Mental

*En mi universo mental
*lo nuestro fue una estrella fugaz
*lucha de constelaciones
*desastre fatal

*en mi unverso mental
*tus recuerdos
*son un cometa letal

*En mi universo mental
*tu mirada provoca
*un nuevo bigbang
*y todo se vuelve
*un caos total

jueves, 10 de marzo de 2011

Remember Rubén Darío

   De tus aridientes pupilas
aún siento el vago poder;
aún me incendian tus miradas
de infinita languidez;
   aún escucho tus palabras
y tus promesas de ayer;
aún de tus besos dulcísimos
siento en mis labios la miel;
   aún el roce de tu mano
todo me ace estremecer;
aún me abrasa tu contacto
como la primera vez...
   Aún tu aliento me impresiona,
sube la sangre a mi sien;
y aún el corazón, mi vida,
me late, no sé por qué.
   Aún te amo por tus ardores,
tu ternura, tu doblez,
tus caricias, tus engaños,
tus locuras y tu hiel...
   Niña hermosa, bien se paga
la pasión con el desdén;
uno aprende muchas cosas
¿no es verdad?, con la mujer.
   Lo primero, que es un ángel
que domina cuanto ve;
lo segundo, que hay un áspid
en sus labios de clavel;
   lo tercero, que sus gracias
son raudlaes de placer,
y qeu es su pecho un abismo
siniestro y hondo... -¡Muy bien!

Rubén Darío

Poeta, periodista y diplomático nicaragüense, considerado el fundador del modernismo. Nació en Metapa, hoy Ciudad Darío (Nicaragua). Sus padres se separaron cuando él todavía era muy pequeño y lo crió una abuela que lo mimó, consintió mucho y presentó en Managua, siendo todavía un adolescente, como un artista prodigio. Leía a los poetas franceses a la vez que era invitado a recitar poesía. En 1886 realizó un viaje a Santiago de Chile que fue su primer contacto con el progreso y la metrópoli. Quedó fascinado, y allí público su primer gran libro Azul (1888), libro que llamó la atención de la crítica y que el escritor español Juan Valera alabó mucho. De regresó a Managua se casó con Rafaela Contreras, en 1891; quince meses después nació su primer hijo y en 1893 murió su esposa. En 1892, viajó a España como representante del Gobierno nicaragüense para asistir a los actos de celebración del IV Centenario del descubrimiento de América. Suceden unos años de viajes por Estados Unidos, Chile y Francia, y una residencia en Buenos Aires trabajando para el diario La Nación, lo que le dio una reputación internacional. En 1898 regresa a España como corresponsal del mismo diario; en esta estancia en Europa, alterna su residencia entre París y Madrid, es aquí, en 1900, cuando conoce a Francisca Sánchez, una mujer de origen campesino, con la que tuvo un hijo y vivió con ella hasta el resto de sus días. Convertido en un gran poeta de éxito en Europa y América, fue nombrado representante diplomático de Nicaragua en Madrid en 1907, lo que le obligaba a viajar y de ahí que esté considerado como el 'embajador del modernismo' en el mundo. Darío era un hombre que no había olvidado sus raíces provincianas aunque se había transformado en un cosmopolita total, pero veía que el mundo jubiloso de Europa estaba acabando.

Inició la carrera literaria en Chile. Sus primeros poemas son una mezcla de tradicionalismo, romanticismo, al estilo del poeta español Gustavo Adolfo Bécquer, con una temática comprometida con lo social; Abrojos (1887) y Canto épico a las glorias de Chile (1888). Este mismo año publica Azul (1888, revisado en 1890), obra todavía romántica sobre la exaltación del amor como algo armónico con la naturaleza y el cosmos. Está dividido en cuatro partes: 'Primaveral', donde desarrolla el tema del amor sexual como algo sagrado, en la línea del Cantar de los cantares; 'Estival' gira en torno al amor como instinto; en 'Autumnal' el amor se canta como nostalgia y, por último, en 'Invernal' aparece un amor mundano y moderno capaz de desafiar la climatología y las estaciones ya que los amantes se refugian en -lechos abrigados… cubiertos de pieles de Astrakán-. A este libro debe que sea considerado como el creador del modernismo; escritores como Ramón María del Valle-Inclán, Antonio Machado, Leopoldo Lugones o Julio Herrera y Reissig le reconocieron como el creador e instaurador de una nueva época en la poesía en lengua española. 


Sus viajes por Europa y América, aclamado como gran poeta, le llevan a París y a entrar en contacto con los poetas parnasianos y simbolistas que transformarán sus concepciones poéticas. En Prosas profanas (1896 y 1901), desarrolla de nuevo el tema del amor pero ya no busca la armonía con la naturaleza sino con el arte. Y en Cantos de vida y esperanza (1905) expone cómo el Arte supera a la Naturaleza, que se manifiesta a veces como un caos, y es capaz de poner orden, de restablecer la armonía divina, y como tema de fondo su preocupación por el futuro de la cultura hispana. Otra faceta de la obra rubeniana es la de poeta cívico ya que compone poemas tanto para exaltar un glorioso hecho nacional o un héroe, como para realizar una amarga censura. El canto errante (1907), un libro en el que afrontó los eternos problemas de la humanidad, es su libro, conceptualmente, más universal. En el poema 'A Colón' expresa el espanto que supuso el descubrimiento y enaltece la ingenuidad de la América indígena; en 'A Roosevelt' evalúa a latinos y anglosajones medidos por el patrón materialista de estos últimos.

A partir de 1910 cae en un profundo abandono vital que le lleva a las más variadas excentricidades y bohemias y al consumo excesivo de alcohol. En 1913, cae en un profundo misticismo y es cuando se retira a la isla de Mallorca. Allí empieza a escribir una novela La isla de oro -que nunca llegó a concluir- en la que sobre todo analiza el desastre hacia el que está caminando Europa. También compone Canto a Argentina y otros poemas (1914), un libro dedicado a este país en el año de la celebración de su centenario en que quiso seguir el modelo del Canto a mí mismo de Walt Whitman pero es una obra menor, casi de compromiso, sin la intensidad de sus grandes poemas. En 1915, enfermo y escapando de un continente desgarrado por la I Guerra Mundial, regresó a América. Rubén Darío es un hito en las letras hispánicas. El modernismo surgió con él y es puente obligado entre las letras de España y Latinoamérica. En un momento en que en España la poesía decaía y se repetía a sí misma sobre calcos vacíos, aportó una savia que, junto con Bécquer, inició el camino para la recuperación, cuyos frutos mas brillantes fueron Juan Ramón Jiménez, las vanguardias y, más tarde, la llamada generación del 27. En Latinoamérica su influencia no fue menor. Aunque la crítica hispánica siempre tuvo en un alto concepto a Darío, desde el centenario de su nacimiento en 1967 su obra se revalorizó notablemente. Se le considera la mejor representación de la expresión americana e hispánica, y a él se debe el desarrollo en las letras hispanas de la búsqueda constante de nuevas formas y lenguajes. Murió en 1916 poco después de llegar a Managua.


Algo para empezar:

Bitácora del Infierno y la Reencarnación
Estimado visitante:

En este lugar no encontrará carne, ni materia, ni esperanza,
no es un lugar de cavernas, ni siquiera flama eterna.

No existe una puerta de entrada, no existe monstruo guardián.

Tú conciencia es el vehículo de tu más grande pesar, cable transmisor de castigo y receptor del malestar.

Olvída los diablos panzones que repican con afán, no existen árboles secos que un cuervo destruirá.

No caminarás por grutas, ni siquiera viajarás, tu presencia ya no existe no tienes tiempo o lugar.

Aquí no se castiga el pecado, eso es cosa muy banal de mentes creadas y hechas para el sosiego vulgar.


Castigamos el alma humana porque no supo brillar, has dejado que esa carne te consuma hasta el final, aquí no premiamos tus bienes o tu cuerpo escultural, aquí pagarás todo lo que has dejado pasar.

Cada una de tus memorias será examinada a conciencia devolviéndote las gratas con una dosis de demencia.

No existiran más esos recuerdos felices, ahora serán pesadillas de diferenten matices.

Culpa sobre tu alma en grandes cantidades vertida, saborearás la tristeza de mucha verdad invertida.

Escucharás todo lo que te gustaba en vida a decibeles insanos, tortura de cacofonía  y cada entonces tendrás un descanso de este infierno, dejando todo en silencio, con un zumbido eterno.

Llorarás desconsolado sin poder derramar lágrimas, sin poder hincarte al suelo, sin expulsar todo el aire.

Una rabia negra y fétida te invadirá la conciencia, te volteará los sentidos, olerás los sonidos y escucharas lso sabores más amargos mientras comtemplas el dolor de oncemil santos.

Extrañarás cosas que no conoces, personas que no han nacido, cielos que nunca has visto y soles que no han salido.

Sentirás alegría y carcajadas sin fin,  cuando llorar quisiste por los que murieron sin ti.

Y al final cuando sientas que mueres, la carne volvera a tí, respirarás el aire y con llanto desahogarás lo que no pudiste sufrir aquí, felicidades, has vuelto a nacer, es una oportunidad otorgada, para tu alma enriquecer, no queremos verte aquí, haz tu vida nuevamente, no cometas los errores que te trajeron a este mar de sufrimiento, espero y con el escarmiento, sepas vivir mejor, gran fortuna te ha sonreido, has escapado al castigo, al que vas a regresar, porque al recibir la carne, todo vuelve a empezar.

La carne pesa más que la conciencia, son al agua y el aceite forzados a convivir.